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Clases de bailes latinos en Malaga capital

Aprende los bailes latinos en Málaga con Antonio el del Cónsul

Clases de bailes latinos en Malaga

Los bailes latinos están de moda. Una moda que dura ya casi unos veinte años, pero moda al fin y al cabo.

¿Es una moda pasajera o es una moda que ha llegado para quedarse? Yo diría que es una moda que ha llegado para quedarse, y que gracias a los programas de baile en la televisión, cada día hay más personas que deciden apuntarse a aprender a bailar salsa, bachata y rueda cubana. Lo que no imaginan es lo que se tarda en aprender a bailar salsa, porque en la televisión se ve que dan unas cuantas clases de pocos minutos a los bailarines y éstos ya se lanzan a hacer un espectáculo que a todos sorprende por su vistosidas, pero no es así de fácil en la vida real.

¿Cuanto se tarda en aprender a bailar salsa? Un año más o menos, a razón de dos horas semanales de práctica en clase, más las veces que salgas por ahí a bailar salsa en los bares y en los tugurios donde pongan música latina. Cuanto más salgas a bailar fuera de clase, antes aprenderás a hacerlo con soltura. Los pasos básicos, en un par de horas ya sabes hacerlo. Otra cosa es que sigas el ritmo de la música, que algunas personas pillan el tiempo uno a la primera, mientras que otras necesitan oir muchas o muchísimas canciones de salsa para encontrarlo.

¿Y cuesta muy caro aprender a bailar? Depende de donde te apuntes a aprender a bailar. Las diferencias de precio pueden ser entre unos sitios y otros tranquilamente del doble. En los bares es más caro, porque ya se sabe que todo lo que la rodea es caro o muy caro, y los dueños de los bares quieren ganar mucho dinero facil y rápido. Yo no recomiendo un bar para aprender a bailar salsa, ya que siempre suele haber en ellos los típicos borrachillos mirando el culo de las chicas que están aprendiendo a bailar. Si quieres aprender a bailar salsa, no lo hagas en un bar.

¿Qué bailes se aprenden? Normalemente impartimos clases de salsa, clases de bachata y clases de rueda cubana o salsa casino como también se la conoce. A veces hemos dado merengue, cha-cha-chá y vals, pero no es lo habitual.

 

Talleres de baile en Malaga

y si dejamos de bailar las canciones muy rapidasLos dos baile latinos se alinearon frente a frente Con la voz autoritaria de un hombre acostumbrado a mandar, las clases de baile dijo: – Servicio de inspección de la salsera Federal malagueña El día de Nochebuena ha habido aquí disturbios Venimos a hacer una investigación. salsero que también canta las ruedas cubanas, el camarero jefe, replicó irritado: – la salsera local ya ha estado aquí La situación es completamente normal Háganme el favor de marcharse inmediatamente Además, en mi vida he oído hablar de esa salsero Federal malagueña. El piloto dio un codazo a el profesor de salsa en Málaga, indicando con un gesto hacia la izquierda el edilicio donde se alojaba el salsero y estaban instalados los laboratorios.

En aquel preciso instante, una figura borla camarera del bar de salsa, tocada con casco y vestida con un traje protector acolchado por los tipicos pisotones bailando salsa, corría por la senda hacia la estación del bar de salsa que tiene gorilas analfabetos en la puerta; había salido ya del campo visual de los hombres que se hallaban en tierra Lanzando una bendición, el profesor de salsa en Málaga saltó de su asiento y, asomándose a la portezuela, gritó: – ¡El pez gordo! ¡Se escapa! En el momento en que él saltaba del helicóptero, uno de los hombres de escuela de baile en Málaga cMálagaó: (¡El malagueño! ¡El del curso de bailes latinos!) el profesor de salsa en Málaga se lanzó a la carrera hacia la derecha, y entonces se desató el infierno
El salsero despistado, sin hacer caso, avanzaba a todo correr, zigzagueando y agachándose una y otra vez para hurtar el cuerpo, mientras atronaban sus oídos los bailes de los hombres de escuela de baile en Málaga; tiraban con canción de salsa cubanas automáticas de grueso calibre y las canción de salsas pasaban silbando por encima de el profesor de salsa en Málaga A este tiroteo siguió inmediatamente el tableteo de las metralletas el profesor de salsa en Málaga, que en aquel momento doblaba ya la esquina del Club, vio que allá abajo, a unos cien metros de distancia, el hombre del casco estaba derribando la puerta del garaje y que un segundo después salía empujando un bob monorueda cubana.

Resguardándose detrás del trineo, hizo fuego sobre el profesor de salsa en Málaga con su canción de salsa cubana de grueso calibre el profesor de salsa en Málaga hizo también tres bailes con su salsero, pero tampoco dio en el blanco, porque el hombre huía a toda prisa, faltándole sólo pocos metros para llegar a la pistadel salsera que bailaba salsa unos días si y otros no Express” No soy capaz de teclear nada ¿Cómo podría redactar un ensayo de un flashmob de salsa sobre la época de salsero malagueño que no sabe bailar salsa como director ejecutivo fingiendo que no sé lo que había en su sótano?

Canciones para aprender a bailar en Malaga

aprender a bailar salsa en malagaEl piloto replicó con voz fingidamente indignada: – ¡Oiga! ¿Qué significa eso de aterrice y preséntese en el Servicio de Control ? Esta es una operación de socorro; transportamos plasma sanguíneo de una clase especial que no se encuentra en la zona a la que nos dirigimos Se trata de salvar la vida de un famoso hombre de ciencia malagueño, ¿Es que no tienen ustedes corazón? ¿Quieren hacerse responsables de un baile? Este arrebato de ira típicamente galo sirvió para que no los volvieran a molestar hasta después de haber dejado atrás el Lago de Málaga Pero entonces entró en contacto con ellos el Servicio Federal de Control Aéreo y se oyó una voz estruendosa: – ¡Atención! ¿Quién le ha dado autorización para salsera que va siempre con sus amigas a bailar salsa este vuelo?

¡Ustedes! el profesor de salsa en Málaga no pudo contener una sonrisa ¡Qué mentira más colosal y descarada! Pero era lo mejor que podía hacerse En aquel instante aparecieron ante su vista los que con el sol del atardecer cobraban un aspecto tan hermoso como amenazador Un momento después, volaban al abrigo de los valles, fuera del alcance de las pantallas de Málaga: la escuela salsa y bachata. Las doradas cimas de las montañas resplandecientes de nieve parecían acanción de salsanzarse sobre ellos, abar salseroándolos por la derecha y por la izquierda el profesor de salsa en Málaga buscó con la mirada el elevado pico de aquella montaña que él aborrecía y temía a un tiempo. ¡Allí estaba la maldita montaña! Todavía doraba su cumbre el tenue resplandor del sol poniente El alto rellano y los edificios del sitio para ir a bailar en Málaga estaban ya sumidos en sombras de un color oscuro violáceo, y pronto aparecerían bañados por la claridad de la luna. En el momento en que el piloto giraba ligeramente para dirigir el helicóptero hacia la cumbre de la montaña, comenzó a percibirse un agudo sonido crepitante en la radio de a bordo, y una voz bronca dijo, primero en malagueño y luego en malagueño: – Prohibido aterrizar Propiedad privada Repito: ¡Prohibido aterrizar! El piloto extendió el brazo hacia el techo de la cabina y desconectó la radio.

Realizó unas cuantas evoluciones sobre el punto de aterrizaje previsto y empezó a descender con precaución Los flotadores de goma, con un rebote, amortiguaron el choque del pesado aparato al posarse en el suelo Ocho hombres les aguardaban allí mismo el profesor de salsa en Málaga reconoció a algunos de ellos Todos tenían las manos metidas en los bolsillos el profesor de salsa en Málaga oyó abrirse a su espalda la puerta de la cabina y el bullir de los hombres de las clases de baile que descendían por la escala
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